sábado, 12 de noviembre de 2011

REPORTE DE LECTURA

Continuamos con la historia de la flores en el ático...
 La casa de la abuela
La abuela era una persona fría e indiferente, como si nosotros no tuvieramos oídos para oír ni mentes para comprender el desagrado, a pesar de lo halagador que fuerón sus palabras. y bien que tuve razón en pensar así, porque lo que nos dijó después confirmo la reacción de desprecio que en ese momento nos demostro.
el día amaneció apenas luminoso tras las pesadascortinas que se nos había prohibido abrir,Chistopher se incorporó primero, bostezando, estirándose, sonriéndome.
Permanecimos en la casa , mirando aquellas habitación, que tendría, posiblemente, seis metros de largo y otros tanto de ancho, espaciosa pero solo con dos camas dobles, y estaba demasiado lleno de cosas.
Al ver la frialdad que su madre les demostró a los niños al tenerlos en casa, su hija le decía- mamá ten piedad y compasión de mis hijos, después de todo, son carne de tu carne y sangre de tu sangre, no lo olvides.Son niños buenos, pero también son niños normales, y necesitan un sitio para jugar y correr y hacer ruido. ¿que quieres?¿que hablen siempre en voz baja? No hace falta que cierres esta puerta con llave basta con cerrar la que hay al final del recibidor. ¿por qué no pueden tener todas las habitaciones de esta ala norte de la casa, para andar por ellas?
La abuela movió enérgicamente la cabeza,rehusando.
Corrine, aquí la que manda soy yo, ¡no tu! así que las reglas las hago yo y ustedes son los que los tienen que obedecer.
La abuela implacable, empujó a nuestra madre, sacándola del cuarto, pero mamá se las arregló aún para volverse y mirarnos, y sus ojos desolados nos rogaron silenciosamente , antes incluso de que volviéramos a oír su voz: Por favor , por favor, hacer lo que les digo; y que los gemelos obedezcan, y que no lloren o me echen o me echen mucho de menos, hacerles ver que esto es un juego, algo divertido, hacer lo que puedan para que se entretengan, hasta que vuelva yo con los juguetes para que la pasen bien todos. Mañana volveré, y mientras esté fuera no transcurrirá un segundo sin que piense en ustedes y rece por ustedes los quiero mucho a todos.
Prometimos que seríamos buenísimos y sin hacer lo que dice nada de ruido, y que obedeceríamos en todo lo que la abuela.para permanecer en la casa de la abuela, ella nos planteo unas reglas que debíamos de seguir para que dios nos nos casticará y las tendríamos que respetar en nuestra estancia, que son:
Uno: Tendrán que estar siempre vestidos
Dos: Nunca jurarán el nombre de dios en vano, y siempre vendesirán la mesa antes de cada comida.
Tres: Nunca abrirán las cortinas. ni si quería par mirar ente ellas.
Cuatro: Nunca me dirijan la palabra sin que antes yo lo haga.
Cinco: Tendréis el cuarto en orden y aseado siempre con las camas hechas.
Seis: no estarán nunca sin hacer nada. tendrán que estudiar cinco horas al día.
Siete: Se limpiarán los dientes después del desayuno todos los días y también antes de acostarse, por la noche.
Ocho: Si los sorprendo usando el cuarto de baño niños y niñas juntos os daré  una paliza.
Nueve: Los cuatro seréis modosos y discretos en todo momento, tanto en su comportamiento como en sus palabras y pensamientos.
Diez: No se tocarán sus partes ni jugarán con ellas, ni se mirarán al espejo para verlas.
Once: No permitirán nunca que entre en sus pensamientos cosas malas, pecaminosas o lujuriosas.
Doce: se abstendrán en todo momento de mirar a personas del sexo opuesto.
Trece: leerán todos los días la biblia.
Catorce:tendrán que bañarse todos los días y lavar el cuarto de baño.
Quince: cada uno de ustedes aprenderán al menos una frase de la biblia, y siempre que se los pida me repetirán una frase de la biblia.
Dieciséis: comerán todo lo que les traiga sin desperdiciar absolutamente nada ni tirarlo o esconderlo.Es pecado tirar la comida cuando hay tanta gente en el mundo que pasa hambre.
Diecisiete: No pasarán por el dormitorio en pijama, se tienen que cambiar antes.
Dieciocho: se pondrán firmes siempre que entre al cuarto, con los brazos bien derechos y pegados en  los costados,no se permitirán sentir nada por mí.

A mí se me encogía el corazón oyendo todo eso !Santo Cielo¡ ¿ qué clase de abuela era esa?
Todas aquellas palabras nos herían profundamente. como puede existir una persona tan mala con uno pequeños que lo único que querían era el amor y consuelo de sus seres queridos ante tan valiosa perdida.
Es una historia triste pero te permite analizar algunos aspectos que olvidamos y es sensibilizarnos a determinadas situaciones de la vida y crear conciencia de apreciar las cosas.


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