viernes, 18 de noviembre de 2011

REPORTE DE LECTURA

EL ÁTICO


Después de tantas reglas planteadas llego a la conclusión, y dijo, esto no es una orden , sino una advertencia y de una vez les digo añadiré más a esta lista según lo crea pertinente, soy muy observadora  y no se me escapa nada. No crean que me van a engañar o que se van a burlar de mí o que van a a hacer bromas a mis expensas, porque, si se les ocurre tal cosa, el castigo que recibirán será tan duro, que tanto vuestras piel, como vuestro ego recibirá heridas para toda la vida, y vuestro orgullo sufrirá una derrota imborrable, y les advierto apartir de ahora, que nunca mencionarán el nombre  de su padre en mi presencia, ni haréis la menor alusión de él, y tengo la intención de abstenerme a mirar al que se parezca a él. Se terminó.
dirigí una mirada llena de preguntas. ¿se le había ocurrido a mí hermano , que nuestro padre era la causa de que mamá hubiese sido desheredada y de que fuese ahora odiada por sus padres?¿ y se la había ocurrido que nosotros íbamos a permanecer encerrados aquí durante mucho tiempo?
¡Por dios!, la verdad era que no podía aguantar aquella existencia ni una sola semana
Nuestra madre cuidaría de nosotros, ella era en la persona que teníamos que creer y en quien teníamos que confiar, no en aquella vieja loca con estúpidas ideas y sus ojos con cañones de escopetas y aquella boca torcida.
Además el abuelo, no tardaría mucho en perdonar y mamá , y él nos vería y se daría cuenta de que no somos feos y tontos , sino bastantes normales como para que nos quisiera un poco aunque no fuera mucho, y hasta lo mejor en un poco tiempo se sentiría capaz de dar un poco de amor a sus propios y únicos nietos.
Después de un largo recorrido por la casa al fin la abuela nos llevo a donde nos íbamos a quedar, y estábamos ahí parados , como si hubiéramos echado raíces, mirando a nuestro alrededor llenos de incredulidad. Este ático, enorme, oscuro y polvoriento, se extendía kilómetros y kilómetros, las paredes mas distantes estaban tan lejos que pararecían nebulosas, desenfocadas. El aire no era limpio, sino como tenebroso y lóbrego, tenía un olor desagradable de vejez de cosas podridas, de cosas muertas que han sido dejadas sin desenterrar, y como el aire estaba empapado de nubes de polvo, que parecía moverse, como rielar, sobre todo en rincones oscuros y sombríos.
A lo largo de toda la pared delantera había cuatro series de estrechas ventanas, y otras cuatro en las traseras, las paredes laterales carecían de ventanas. Paso a paso, fuimos avanzando, todos a una escalera, el suelo era de anchas tablas de madera, suaves y polvoreadas. A medida que íbamos avanzando poco a poco cautelosamente, sintiéndonos llenos de temor, pequeños seres se dispersaban en todas direcciones por el suelo, esté lugar estaba lleno de muebles, baúles y cosas viejas envueltas en sabanas blancas que parecían grises.
Impresionada hasta ahora por aquel inmenso ático, Carri lanzó de pronto un chillido que me hizo bajar sin más de mis dulces sueños y volver de nuevo al momento presente, que era precisamente donde no quería estar. Los gemelos empezaron a gritar y llorar porque no querían estar ahí, dirigí una mirada a Cory, cuyo pequeño rostro lleno de espanto, miraba alrededor, aferrándose a mí; agarre la mano Carrie y me aleje de aquellas cosa antiguas que me parecieron interesantes. Los cuatro continuamos investigando todo lo que nos ofrecía aquel ático, que era mucho. Miles de libros viejos amontonados, dos pianos, radios, maniquíes , jaulas de pájaros , etc.
El silencio de aquel vasto espacio era tan hondo que se podía oír el latido de nuestro corazones.  

Continuará...........................


No hay comentarios:

Publicar un comentario